El voluntariado con la infancia
6. EL VOLUNTARIADO CON LA INFANCIA.
El trabajo voluntario con la infancia hospitalizada o en procesos de enfermedad es especialmente sensible. Por un lado, las características físicas y psicológicas de los niños y niñas condicionan su comprensión y afrontamiento de la enfermedad. Por otro lado, las familias viven momentos tensos que las hacen ser más protectoras y vigilantes de sus hijos/as.
La Ley de Voluntariado establece en el artículo 8 dos requisitos imprescindibles que debe cumplir una persona voluntaria que quiera trabajar con menores de edad:
- No puede haber sido condenada por sentencia firme por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, trata y explotación de menores, debiendo acreditar esta circunstancia mediante la aportación de una certificación negativa del Registro Central de Penados por estos delitos.
- No puede tener antecedentes penales no cancelados por delitos de violencia doméstica o de género, por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos/as, o por delitos de tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas ni por delitos de terrorismo, debiendo acreditarlo mediante una
declaración responsable de no tener antecedentes penales por estos delitos.
Además de esta Ley, es imprescindible que el voluntariado que va a trabajar con niños y niñas, de forma general presente estas características:
- Tener conocimientos básicos sobre la conducta y la psique infantil
- Ser una persona capaz de transmitir aceptación, simpatía, seguridad y afecto a través del lenguaje verbal y no verbal.
- Ser capaces de dinamizar situaciones mediante juegos y actividades lúdicas
- Tener unas expectativas flexibles: ser realistas y transmitir confianza y aceptación.
¿Qué cambia en el voluntariado sociosanitario con la infancia?
La situación emocional de un niño o niña hospitalizado requiere de un cuidado extremo en las intervenciones que se llevan a cabo por parte de voluntariado. Hemos de tener en cuenta que están viviendo experiencias abrumadoras como mantenerse alejados/as de su domicilio por largas temporadas, sufrir dolor y malestar, someterse a pruebas médicas… Una serie de vivencias que les produce estrés y miedo ante los que reaccionan.
Hay factores que van a determinar las reacciones de los niños y niñas hospitalizados (grado de información sobre la hospitalización, duración de la misma, edad, personalidad, tipo de relación familiar y situación emocional de la misma) y momentos críticos en los que sus respuestas emocionales pueden escapar a la lógica y el control (momento previo a una prueba médica o intervención) por lo que el voluntariado sociosanitario NUNCA debe actuar sin la información y formación necesarias, adecuándose a los recursos disponibles que les ofrece la institución y a los objetivos pactados anteriormente con el personal sanitario. Es fundamental que entre la institución hospitalaria y el voluntariado haya una comunicación constante y eficaz para asegurar en todo momento la calidad e idoneidad de las actuaciones que se llevan a cabo con los niños y niñas y sus familias.
El voluntariado más que nunca debe estar formado por personas que hayan superado la etapa de formación de la personalidad, emocionalmente estables, equilibradas y maduras, capaces de empatizar y de comunicarse con facilidad de forma asertiva. Deben presentar una actitud abierta y flexible así como disposición de escucha activa con los/las menores con los que interviene.
No podemos olvidar que la situación en la que se encuentran estos niños y niñas hace que disminuya su energía y debemos encontrar un equilibrio beneficioso, ya que algunos niños/as tienen la necesidad de retraerse para poder ‘ahorrar energía’ y afrontar la enfermedad pero también se ha comprobado que si los animamos a expresarse, relacionarse, jugar y divertirse, mejora su salud mental consiguiendo incluso una mejor evolución de la enfermedad, ayudándole a sobrellevar las incomodidades que comportan las acciones sanitarias y los tratamientos.