Habilidades necesarias en una persona voluntaria
HABILIDADES NECESARIAS EN UNA PERSONA VOLUNTARIA.
Las personas que se dedican al voluntariado cuentan con una profunda convicción en la ayuda desinteresada que las lleva a ofrecer su trabajo de forma altruista. Sin embargo, no basta con la buena voluntad. Una persona voluntaria debe formarse para realizar eficazmente su labor y educar ciertos aspectos de su personalidad. A continuación se muestran los más importantes.
TRABAJO EN EQUIPO
Todas las acciones de voluntariado están respaldadas por un organigrama donde diferentes recursos humanos trabajan de forma coordinada para poder llevar a cabo una labor satisfactoria. Dentro del voluntariado social, al dirigir las actuaciones a población en riesgo por diferentes problemáticas, este organigrama cobra especial relevancia dada la responsabilidad que implica que las intervenciones tengan repercusión en la vida de otras personas
RESPONSABILIDAD
Las personas voluntarias han decidido de forma libre y personal unirse a un proyecto en el que creen y quieren apoyar. Su compromiso tiene una motivación prosocial. Antes de acordar la colaboración con una entidad, hay que asegurarse de conocer las condiciones de dicha colaboración y lo que esto va a suponer en nuestro día a día para comprobar que efectivamente vamos a poder hacerlo. Debemos meditar bien la decisión antes entrar a formar parte de una delicada estructura.
COMUNICACIÓN VERBAL Y NO VERBAL
Muchas personas cuentan de forma natural con habilidades comunicativas que les facilitan el trabajo de voluntariado… pero también podemos entrenarlas. Las diferentes entidades de voluntariado ofrecen cursos formativos que enseñan a expresarse de forma positiva tanto de forma verbal como no verbal y nos ayudan a controlar nuestros gestos y movimientos para crear un ambiente de cordialidad y confianza que nos permita desarrollar nuestro trabajo con eficacia.
ESCUCHA ACTIVA
Se trata de atender a la comunicación verbal y no verbal de los/as usuarios/as, atendiendo a sus gestos y palabras para crear un clima de confianza les facilite expresar sus sentimientos, pensamientos, necesidades…. Nuestra labor en este momento es transmitir que estamos escuchando pero no juzgando, que comprendemos la situación que se nos transmite y empatizamos con ella sin dejar que se caiga en el victimismo.
EMPATÍA
Podemos entrenar nuestra capacidad de empatizar con otras personas escuchando de forma activa sus sentimientos y emociones y esforzándonos por comprender, que no justificar ni legitimar, los motivos de su conducta y actitud. En nuestra labor de voluntariado hemos de estar en disposición de escuchar e intentar consolar a las personas receptoras de nuestros programas, sean cuales sean los motivos que las han llevado a su actual situación.
ASERTIVIDAD
No corresponde a los equipos de voluntariado valorar la situación ni la idoneidad de la presencia de los/as usuarios/as, labor que realizan previamente los/as Coordinadores/as de Voluntariado. Por este motivo, debemos abstenernos de expresar juicios de valor, opiniones o sentimientos cuando estemos en contacto con las personas destinatarias y comunicarnos con neutralidad, reservando las apreciaciones para comunicarlas a los equipos de coordinación.
POSITIVISMO, NO FALSAS EXPECTATIVAS
Nuestra labor como voluntarios y voluntarias es destacar los aspectos positivos de la vida de los y las usuarios/as, esforzarnos por que mantengan la esperanza y sigan luchando, pero no podemos crear falsas expectativas que lleven a engaños. Es labor de los equipos profesionales transmitir este tipo de cuestiones.
HUMOR
El sentido del humor es un amortiguador del estrés, un facilitador de la comunicación pero también puede resultar inadecuado si se introduce en un momento inadecuado. Es aconsejable hacer reír y compartir las vivencias divertidas pero teniendo siempre en cuenta la situación personal a la que nos estamos enfrentando.