1.4 Pauta de detección.
Detectar la violencia sexual en fiestas puede ser complejo, pero es importante estar alerta a las señales y comportamientos que podrían indicar situaciones de riesgo. Algunas pautas para ayudar a detectar la violencia sexual en fiestas pueden ser:
Expresión de incomodidad o malestar: La persona puede mostrar signos visibles de incomodidad, como cambiar de posición constantemente, mirar alrededor de manera ansiosa o parecer tensa.
Puedes escuchar conversaciones o comentarios que puedan tener connotaciones sexuales no deseadas o irrespetuosas. Esto puede incluir chistes ofensivos, comentarios degradantes o cualquier tipo de lenguaje o actitud que promueva la violencia o la explotación sexual.
Si se observa a alguien tocando o acercándose de manera inapropiada a la mujer sin su consentimiento, es posible que esté siendo objeto de acoso. Esto puede incluir tocamientos no deseados o invasión del espacio personal.
Identifica situaciones de vulnerabilidad: fíjate en personas que puedan encontrarse en situaciones de vulnerabilidad, como estar visiblemente intoxicadas, aisladas o en estado de confusión. Estas personas pueden ser más propensas a ser víctimas de violencia sexual, por lo que es importante ofrecerles apoyo o buscar ayuda si es necesario.
Muestra empatía y escucha: si alguien se acerca a ti o a un grupo pidiendo ayuda o mostrando signos de haber sido agredida sexualmente, es crucial mostrar empatía y escuchar activamente. Brinda un espacio seguro (como los Puntos Violeta) para que la persona pueda hablar sin juzgar y asegúrate de que se sienta apoyada y acompañada.
Conoce y promueve los recursos disponibles: infórmate sobre los recursos y servicios de apoyo disponibles en la fiesta, como el Punto Violeta, personal de seguridad o servicios médicos. Si detectas una situación de violencia sexual, no dudes en informar a los responsables o contactar a los servicios pertinentes para obtener ayuda y orientación.
Cada persona puede reaccionar de manera diferente al acoso, y estas señales no son definitivas ni exclusivas. Recuerda que la detección de la violencia sexual requiere sensibilidad, atención y respeto por la privacidad de las personas. Siempre es recomendable actuar en colaboración con profesionales formados en este ámbito y seguir los protocolos establecidos para brindar la ayuda adecuada.
Como se ha mencionado anteriormente la culpa solo recae exclusivamente en el agresor, sin embargo, los espectadores pasivos que observan estas pautas y no actúan son complices. A través del siguiente vídeo podemos ver una ejemplificación de cómo todas las personas podemos intervenir en algún momento para evitar este tipo de agresiones.
📹 Who are you?:
Campaña impulsada en 2010 por el Ministerio de Salud de Nueva Zelanda en colaboración con los servicios de prevención y tratamiento de la violencia sexual. Se centra en qué puede hacer cada persona para evitar que suceda una posible agresión sexual en lo que se denomina espectador/a “ético”. Pone el foco de atención en la prevención de la violencia sexual a través de las estrategias basadas en la toma de decisiones éticas y el concepto de intervención del las personas espectadoras.
Cuidarnos los unos a los otros.
No ser cómplices y actuar.
Ayudar a otras personas a sentirse seguras